Durante el mes de febrero, la Casa del Historiador se transforma en un escenario lleno de imaginación, música y propuestas culturales pensadas especialmente para niños y sus familias. En el marco del ciclo Cultura de Verano, impulsado por el Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, el espacio ofrece actividades que invitan a explorar el arte desde una perspectiva lúdica y creativa.
Las propuestas tienen lugar en el primer piso del edificio histórico ubicado en Bolívar 466, donde se genera un entorno íntimo que combina aprendizaje y entretenimiento. El ciclo presenta dos espectáculos principales: “Música para contar cuentos” y la obra de títeres “Beethoven”, ambos con entrada libre y gratuita, aunque con inscripción previa para garantizar una experiencia cercana entre artistas y público.
“Música para contar cuentos” propone un recorrido imaginario por distintos paisajes del país. A través de relatos y música en vivo, los niños viajan por escenarios como bosques, el Río de la Plata y pequeños pueblos, descubriendo los sonidos y ritmos característicos de cada lugar. Orientado a la primera infancia, el espectáculo logra fusionar la narración oral con la interpretación musical, creando una experiencia sensorial donde las historias se viven con todos los sentidos.
Las funciones se realizan los jueves 19 y 26, y el viernes 20 de febrero a las 17 horas. La narración está a cargo de Josefina Salazar, acompañada por Javier Weintraub en violín y Carlos Koffman en piano. Con el objetivo de mantener un ambiente más íntimo, se prioriza el ingreso de un adulto por niño, favoreciendo una participación más directa.
Por otro lado, la obra de títeres “Beethoven”, de la compañía Babelteatro, acerca a los chicos a la vida del reconocido compositor Ludwig van Beethoven. Mediante una escenografía que recrea su casa en Viena a escala, el público puede observar su mundo cotidiano y descubrir su legado musical de manera entretenida.
Las funciones se llevan a cabo los miércoles 11, 18 y 25, y el viernes 13 de febrero, siempre a las 17 horas. La narración es interpretada por Roxana Álvarez y Francisco Antoniassi, mientras que Gabriela Marges da vida a los títeres. La puesta integra un trabajo detallado en escenografía, iluminación, sonido y recursos digitales, logrando una experiencia teatral completa y envolvente.
Ambas propuestas tienen una gran recepción por parte del público. Los niños se involucran activamente, atentos a las historias, los sonidos y los movimientos escénicos. Las familias, a su vez, encuentran un espacio para compartir y acercarse al arte desde edades tempranas.
Con su valor histórico y su ubicación céntrica, la Casa del Historiador se reafirma como un punto clave de encuentro cultural durante el verano en la ciudad. Las actividades del ciclo reflejan cómo la música, la narración y el teatro de títeres pueden generar experiencias significativas, despertando la curiosidad y fortaleciendo el vínculo con el arte.
A lo largo del mes, queda en evidencia que la cultura también se construye en espacios accesibles y cercanos, donde la creatividad ocupa un lugar central y permite conectar generaciones a través de historias y emociones.

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